domingo, 27 de enero de 2019

El primer buen viernes del año.

Las cosas no iban bien, iban varios días de sufrimiento, la incertidumbre constante del rumbo que estaba teniendo mi vida era una aguja clavándose en mi pecho en cada respiro. Pero eso día era viernes y hacia calor, y solo por eso me costaba un poco menos, sabia que en un par de horas iba a estar anestesiado por el alcohol. Quizás sea la profesión de medico o el momento, aunque en realidad estoy comenzando a creer que ya soy así.
Y llego el momento, llegue a casa abrí la puerta y deje mi bolso,cerré la puerta y salí en busca de un bar.
Sin mucho recorrido de repente apareció un chico que me comenzó a hablar, sonaba convencedor y ofrecía lo que yo estaba buscando, todo con una tonada santiagüeña que lo hacia mas convencedor.
- Caballero, con este calor pase a refrescarse con un pinta de cerveza artesanal, dos por uno hasta las veintiún horas.
- No se hable más ¡me convenciste!
El bar estaba vació eran apenas pasadas las 18 hs, sonaba buena música que mas se puede pedir, subí a una terraza y me senté.
- Le cuento ¿un poco?
- No gracias, ya se lo que quiero ¿te puedo pagar lo que pienso pedir de entrada y luego me las vas trayendo?
- Si si claro.
- Quiero cuatro promos de "happy hour", dos ipa, una apa, una cream, una honey, una cream, una apa y por ultimo una ipa.
- Entonces serian,tres ipas, dos apas, dos cream y una honey.
- Si, pero las quiero en el orden que las pedí.
...
Les juro que no es mi intensión ser tan rompebolas ni el interesante, pero bueno, uno sabe lo que quiere y hay que decirlo.
Al cabo de la honey, ya estaba mucho mas relajado y moviendo la cabeza de un lado a otro en semicírculo dejaba escapar la tensión. Tome el celular y me propuse ver mi red social milenial favorita, principalmente esperando ver alguna respuesta a una historia que acababa de publicar. Dicha respuesta se dio y lo mas interesante no era la respuesta, sino lo inesperada que esta era.
Era ella.
----Continuara...