jueves, 11 de abril de 2019

Sacar

- Hola viejo, ¿Como estas?
- Hijo, acá bien, bien, ¿vos que tal?

- Bien también, todo bien. ¿como esta el clima por allá? _ Somos tan tímidos que tenemos que hablar del clima porque no sabemos como expresarnos, nos avergüenza indagar mas allá del "acá bien, bien, todo bien"
- Lindo soleado pero no hace ese calor fuerte. ¿Y ahí como esta?

- Lindo también, igual que ahí. _Pintaba para ser la típica llamada de un minuto de siempre, pero yo no llame para eso, llame para otra cosa y no me podía permitir no poder decirla.
- Que bueno.

- Viejo, ¿viste que ibas a poder? ¿viste que un cáncer puto no te iba a ganar? Yo sabia que eso no te iba a ganar.
- Gracias hijo. _Fue un "gracias hijo" a toda velocidad remolcando un silencio largo, que fuerte y sensible que es mi viejo, lo adoro.

- Y ahora viejo a relajarse un poco, disfrutar, hacer cosas, yo se que vos no te podes quedar quieto así que fijate que queres hacer, yo te voy a ayudar con lo que quieras.
- ...   _El silencio fue tan grande que pude sentir el aire de un suspiro.

- Entiendo tu silencio viejo, solo quería que sepas eso, que sos mi héroe, me enseñaste que rendirse no es una opción, me enseñaste todo, y trato de devolverte con lo que puedo, pero voy a estar en deuda por siempre porque la vida no se como pagártela, gracias viejo, te quiero siempre.

- .... _El silencio siguió, hasta que se lo oyó quebrar en llanto. Y corto.

Que lindo que "te quieran siempre", así hay que querer. Pasaron unos segundo y me sentía tan feliz de poder habérselo dicho y entonces un momento después, llore, llore de amor, como llore por mi hermano, y me alegra que a mi viejo si pude decírselo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario